DERECHO

DERECHO
LA BALANZA DE LA JUSTICIA

domingo, 15 de mayo de 2011

Grupos vulnerables


 


Conceptualización:
Los grupos vulnerables, también conocidos como grupos sociales en condiciones de desventaja, también incluyen procesos de vulnerabilidad social de las familias, grupos y personas.
El concepto de vulnerabilidad se aplica a aquellos sectores o grupos de la población que por su condición de edad, sexo, estado civil y origen étnico se encuentran en condición de riesgo que les impide incorporarse al desarrollo y acceder a mejores condiciones de bienestar.
Identificación de los grupos vulnerables
Se considera como grupos vulnerables a diversos seres humanos que integran la población entre los que se encuentran las niñas, los niños y jóvenes en situación de calle, los migrantes, las personas con discapacidad, los adultos mayores, las personas privadas de libertad y la  población indígena, que más allá de su pobreza, viven en situaciones de riesgo.
Pueblo afrovenezolanos
Los grupos afrovenezolanos Este grupo se concentra en la región de Barlovento, en el estado Miranda, la costa del estado Vargas así como también en el estado Yaracuy específicamente en el municipio Veroes en el sur del Lago de Maracaibo, Estado Zulia, en una conocida población llamada Bobures y en la localidad del Callao y sus poblaciones aledañas Estado Bolívar. Poseen parte de la cultura de sus ancestros, los afrodescendientes del resto del país están totalmente asimilados, perdida totalmente su antigua cultura y desarrollando la de los mestizos.
Etnias Indígenas
Son un grupo minoritario que en 2001 representaba el 2.2% de la población total del país, con un total de 1.511.329 personas étnicas de acuerdo con el Censo de 2001 de Venezuela, del cual sólo los ubicados en las regiones más aisladas y remotas el país mantienen su cultura intacta, los indígenas en contacto con el hombre blanco y mestizo de ciudad, poseen una cierta asimilación, poniendo en peligro de desaparecer su cultura, gracias a las influencias recibidas constantemente de otros países vecinos, lo cual provoca un transculturización en la cultura actual del país, y sólo como se decía anteriormente un pequeño grupo de indígenas muy alejados de la ciudad son capaces de mantener en pie sus costumbres y su cultura en general. La influencia indígena se limita al vocabulario de algunas palabras y la gastronomía
Sin embargo, las experiencias de violencia interétnica de las últimas décadas en el mundo aportan pruebas de la importancia de atender la dinámica emotiva de la etnicidad. La identidad étnica, como cualquier identidad social, posee una dimensión afectiva. La identidad étnica se experimenta no sólo como un conjunto de prácticas sociales y discursos, sino también como una experiencia afectiva.
Sin esta dimensión volitiva de las identidades no se podría entender lo que lleva a un grupo de personas a tomar un machete y matar a sus vecinos por el sólo hecho de pertenece. 2 .- Sin embargo, de acuerdo con Billing (1986:575), de un prejuicio no necesariamente se desprende automáticamente la discriminación social. Entendida ésta última como un comportamiento dirigido contra los individuos objeto del prejuicio. Numerosas investigaciones han mostrado que es posible que exista el prejuicio étnico, sin la discriminación étnica, es decir una consecuencia en comportamiento, sino sólo como una disposición negativa. Y que dicha disposición no sólo tiene una dimensión individual (en términos de personalidad) sino también una dimensión social. Las circunstancias sociales parecen constituir factores fundamentales para que esos prejuicios se conviertan en discriminación e incluso lleguen a cobrar cierto de grado de institucionalización. r a otro grupo Intelectual, sino también espiritual y, por lo tanto, afectiva .
Las prácticas de discriminación están sustentadas sobre una ideología cargada de prejuicios hacia grupos étnicos definidos, que requiere ser reproducida para constituir parte de la subjetividad de un pueblo o una sociedad. De tal forma que el prejuicio y la discriminación se aprenden desde la primera infancia en la interacción con los adultos y con otros niños. Y este aprendizaje se integra a la propia identidad del niño, a través de un complejo sistema de prejuicios y estigmas identitarios, que puede encontrar o no las condiciones para expresarse en prácticas de discriminación.
Hombres y mujeres privados de libertad y ex privados de libertad
La situación que se vive actualmente en las cárceles de Venezuela es realmente triste, es decir, el régimen penitenciario y las cárceles en nuestro país no sirven para nada, ya que el Estado y ninguno de los gobiernos antecesores se han preocupado por hacer que los privados de libertad puedan pasar el tiempo de su pena en lugares que les enseñen o los eduquen, sino por el contrario, la decadencia del sistema y las condiciones infrahumanas los llevan a luchar por sobrevivir, convirtiéndolos así en fieras humanas y si tienen la suerte de obtener la libertad, vuelven a las calles peor que como entraron.
Las condiciones carcelarias en Venezuela donde las personas privadas de libertad se encuentran hacinadas, carecen de alimentación adecuada y servicios sanitarios, así como de atención a la salud constituyen una de las más grandes violaciones a los derechos humanos. Además de estar privados de libertad por haber cometido un delito, los presos y las presas son despojados prácticamente de todos sus derechos básicos y sujetos a condiciones insalubres y con frecuencia decididamente violentas. Las cárceles, lejos de ser lugares donde los infractores e infractoras a la ley reparan el daño causado y se rehabilitan para reinsertarse en la sociedad, se han convertido en depósitos de seres humanos y escuelas del crimen.
Para el autor Salvador Vergés se pueden definir los derechos humanos como “Aquellas exigencias que brotan de la propia condición natural de la persona humana, y que, por ende, reclaman su reconocimiento, su respeto e incluso su tutela y promoción por parte de todos; pero especialmente de quienes estén constituidos en autoridad” de igual manera José Gregorio Guarenas y Elvira Morcillo los definen como “atributos de toda persona humana, inherentes a su dignidad, que todo hombre y mujer tiene que conocer y respetar, y que el Estado tiene que respetar también y garantizar, organizando su acción para satisfacer la plena realización de los mismos”, como se verá en ambos conceptos el termino derechos humanos están relacionados con la totalidad de los seres humanos sin importar a qué grupo o sector de la población pertenezcan.
Cuando hablamos de hombres y mujeres privadas, ex-privados de libertad y su condición de sujeto de derecho, es importante lo que nos dice María G Morais de Guerrero “El condenado no es un aliene juris, no está fuera del derecho, se halla en una relación de derechos público con el Estado y descontados los derechos perdidos o limitados por la condena, su condición jurídica es igual a la de las personas no condenadas” con esto coincide Iñaki Rivera “La persona privada de libertad, a consecuencia de una sanción penal condenatoria, posee un status jurídico particular: es  sujeto titular de derechos fundamentales, pero el ejercicio de estos encuentra su límite en el fallo condenatorio, en el sentido de la pena, y en la propia situación de reclusión en que se halla. No obstante, la regla ha de ser el pleno reconocimiento, ejercicio y tutela de sus derechos fundamentales y garantías. La restricción de algunos de ellos, será la excepción”
Podemos entonces inferir que el hombre o mujer que se encuentra privado de su libertad es un sujeto de derechos en las mismas condiciones en que están los que se encuentran en libertad y que mas allá de los que la propia sentencia condenatoria les priva (libertad de tránsito fuera del establecimiento en que se encuentre, derechos políticos, inhabilitación civil, entre otros) estos se encuentran en el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales y el Estado por el mismo hecho de encontrase bajo su tutela jurídica, por su condición de privado de libertad, está en la obligación de satisfacerlos y garantizar su respeto.
Es importante tomar en cuenta a la hora de definir los derechos humanos de los privados de libertad que así como el o la privada de libertad tiene derechos los cuales le tiene que ser respetados por las autoridades, este también tiene obligaciones que cumplir en pro de la realización de estos derechos, por lo tanto la exigencia del respeto de los derechos humanos de los hombres y mujeres privados de libertad no puede entenderse como paraguas para encubrir pretensiones personales de ningún tipo, la exigencia de derechos implica necesariamente las obligaciones que estas exigencias derivan.
En el caso de los derechos humanos de los hombres y mujeres privados, exprivados de libertad en Venezuela, tenemos la fuente principal de estos derechos los tenemos en la Constitución Nacional y donde no se hace ninguna diferenciación entre seres libres y encarcelados por lo cual los derechos que esta establece son igualmente exigibles por los y las privadas de libertad, como lo vemos en el artículo 19 de nuestra Carta Magna que establece:
“El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos. Su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del poder público, de conformidad con esta Constitución, con los tratados de derechos humanos suscritos y ratificados por la Republica y con las leyes que los desarrollen”
Por otra parte es importante destacar que el la Constitución Nacional de 1.999 se avanzó en lo referente a garantizar el respeto de los derechos humanos de los hombres y mujeres privados de libertad al haberse incluido  varios artículos con referencia especial a estas personas y de los cuales nos referiremos detenidamente en el presente trabajo.
Minorías sexuales (Homosexuales, Bisexuales y Transexuales)
La homosexualidad, “Se caracteriza porque el individuo siente atracción sexual por otra persona de su mismo sexo, por lo que puede ser masculina o femenina”.
Entendemos entonces que una persona homosexual es aquella que siente atracción o deseo por personas de su mismo sexo. Una pareja de homosexuales se conformaría por: hombre-hombre, o mujer-mujer.
A lo largo de la historia, desde las culturas más antiguas, el juicio sobre la homosexualidad ha ido variando en su situación legal y social, antes, era juzgada moralmente y reprobable para la gente. Como el caso de los egipcios y mesopotámicos quienes consideraban la homosexualidad como desdén mientras que los israelitas la incluían dentro de un famoso listado que contenía las conductas más indignas del llamado Pueblo de Dios.
La bisexualidad, Determinamos que una persona bisexual es aquella a la que le gusta mantener relaciones ya sean sentimentales o sexuales con hombres y mujeres.
Los bisexuales no se deciden por solo por un hombre o por una mujer, sino por ambos.
Igualmente, se desconocen las causas que la originan.
Hay personas que afirman que se trata de personas homosexuales que no quieren reconocer su orientación, por ejemplo si se tratara de un hombre homosexual, éste aparentaría su sexualidad ante la sociedad manteniendo relaciones con una mujer, pero después, las tendría con quien verdaderamente le interesa, que sería un hombre, así pues, estaría manteniendo relaciones con ambos sexos, a lo que se le considera como bisexual.
Los transexuales es aquella que no logra tener una identidad propia, pues las características de su cuerpo, su sexo biológico, no concuerda con el sexo al que siente pertenecer, sexo psicológico, lo que provoca una discordancia entre su sexo biológico, psicológico y el social.
Son personas que se sienten presos en un cuerpo equivocado. El transexualismo es una realidad, no una imaginación.
El transexualismo también es considerado como andrógino, que es un género en el que las personas cuya anatomía física o rasgos externos no corresponden al sexo al que sienten pertenecer, y por tanto asumen el rol del otro sexo.
 Pues bien, así como se ha considerado a los transexuales como desviados, también se les ha llegado a llamar: enfermos mentales.
En cuanto a los tres grupos de diversidad de desviaciones pueden responder a causas puramente morales (perversión moral) o causas morales y psicológicas. Los orígenes del fenómeno en las personas que se descubren “constitucionalmente” homosexuales, no son del todo claros; hay varias hipótesis. La más plausible indica que si bien puede haber predisposiciones orgánicas y funcionales, el origen se remonta generalmente a una intrincada red de relaciones afectivas y sociales. Han sido estudiados los eventuales factores hereditarios, sociológicos, e incluso hormonales; pero de todos, parece ser el más influyente el clima educativo familiar, especialmente en el período que va de los 6 a los 12 años.
Los homosexuales no son una clase especial de pecadores que están bajo el objetivo de la ira divina en una forma especial. Los homosexuales  como otros individuos del mundo son victimas del pecado  y de una sociedad pecadora.
Pero es objetivamente desordenada: “La particular inclinación de la persona homosexual, aunque en sí no sea pecado, constituye sin embargo una tendencia, más o menos fuerte, hacia un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral. Por este motivo la inclinación misma debe ser considerada como objetivamente desordenada.
La “tendencia sexual” no constituye una cualidad comparable con la raza, el origen étnico, etc., respecto a la no discriminación. Al contrario de esas cualidades, la tendencia homosexual es un desorden objetivo (cf. Carta, n. 3), y reclama una preocupación moral.
Las personas homosexuales, en cuanto personas humanas, tienen los mismos derechos que todas las demás personas, incluso el derecho a no ser tratados de una manera que ofenda su dignidad personal. Entre otros derechos, todas las personas tienen derecho al trabajo, a la casa, etc. Con todo, esos derechos no son absolutos. Pueden ser limitados legítimamente a causa de un comportamiento externo objetivamente desordenado. Esto, a veces, no sólo es lícito, sino también obligatorio; no sólo se impondrá a causa de un comportamiento culpable, sino también en el caso de personas enfermas física o mentalmente. Así, se acepta que el Estado puede limitar el ejercicio de los derechos, por ejemplo, en el caso de personas contagiosas o enfermos mentales, con el fin de proteger el bien común.
La discriminación: la discriminación a las distintas orientaciones sexuales se da cuando la sociedad los rechaza por ser como son, en este caso los homosexuales y lesbianas; se les discrimina en distintos ambientes ya sean laborales o sociales.
Los imigrantes extranjeros e indocumentados, Mujeres Niños y Niñas adolescentes
Los emigrantes como grupo desfavorecido es verlo desde su condición de vulnerabilidad, como grupo tiene que enfrentarse a situaciones de riesgo que afectan directamente la integridad física, laboral, jurídica psicológica o social. Ya que por las condiciones de pobreza que viven emigran o salen de un lugar de origen para entrar en otro lugar donde tienen que trabajar en condiciones ilegales para poder sobrevivir.
Al emigrar a un país nuevo  se encuentra con obstáculos como el mal trato de la sociedad o de los mismas autoridades que residen o habitan en ese país, los emigrantes por su condición de extranjeros hacen trabajos peligrosos y trabajan mas de las jornadas laborables (esclavos), donde ponen en riesgo su salud y el abuso de autoridad por parte de sus patronos. Los emigrantes no denuncian los abusos contra ellos o violación de sus derechos por el miedo de ser devuelto a su país. (Deportados).
La sociedad se involucra dándole una mala reputación a estos grupos tratándolos de narcos mulas, delincuentes y criminales la misma sociedad ejerce violencia sobre ellos, y el Estado complementa la violación de sus derechos acosándolos y persiguiéndolos por el simple hecho de estar sin documentación legal en un país.
Ahora bien pasando al punto de las mujeres, desde que se promulgo la igualdad de condiciones en la vida familiar y económica de las mujeres donde pasamos al plano de cumplir trabajos que ocupan al hombre.  La mujer como inmigrante se consigue de dos formas las legales que se caracterizan por ser jóvenes, solteras, que buscan liberarse del machismo, es decir, buscar la libertad sexual, matrimonial y terminar con el trabajo domestico y escapar de las decisiones de sus padres.
Por otra parte existen migrantes indocumentadas que van en busca de trabajo o aquellas que una vez que sus parejas consigan un lugar estable para ellas,  migran  para integrar la familia. Las mujeres migrantes sufren mayor violación y agresión que los hombre migrantes, por el simple hecho de ser madre se les dificulta conseguir trabajo bien remunerado y viven en estado crítico de pobreza. 
La vida triste que acompaña a estas mujeres migrantes son violaciones, maltratos, tráficos de mujeres para ser explotadas.
Otra  idea era conocer los niveles de riesgo y los factores de vulnerabilidad que presenta este grupo social, centrado en dos grupos de alto interés: las trabajadoras de casa particular y trabajadoras sexuales.
La investigación reveló los peligros que pueden ofrecer los países o lugares que los migrantes llaman de “tránsito”. Aquí, las oportunidades de adquirir el VIH pueden verse acrecentadas por la posibilidad de tener intercambios sexuales en medio de un clima donde se lucha por la sobrevivencia.
Una vez en el lugar de destino, las condiciones de riesgo no necesariamente disminuyen. Problemas en el nuevo medio, la separación de la pareja estable, las condiciones de hacinamiento, el estrés y la vulnerabilidad asociada al proceso migratorio, influyen en su comportamiento sexual.
También los jóvenes no mantienen  mucho contacto con sus familias y son más vulnerables a caer en los vicios. También existen muchos mitos de que si se involucran sólo con sus pares, no contraerán el VIH”
En cuanto a los Niños Niñas y adolescentes se encierran tres amenazas que son la pobreza, el conflicto armado y el sida. Asi mismo  cabe mencionar los niños, niñas y adolescentes que viven en la calle han sido, por lo común, arrojados de sus hogares por la violencia y el abuso de que han sido objeto, al grado de preferir dormir a la intemperie, en una casa abandonada o incluso en el drenaje. Son niños y jóvenes con mayor riesgo de caer en alguna adicción o contraer una enfermedad infectocontagiosa.

Si bien la desintegración o disfuncionalidad familiar no es privativa de las familias en condición de pobreza, la responsabilidad del Estado es mayor hacia estos grupos vulnerables.

El apoyo a niños y jóvenes en situación de calle es muy difícil, pero existen métodos nuevos con enfoques integrales en los que se trata a los niños y adolescentes y también a sus familias. Se alentará la adopción de estos métodos en las instituciones cuya misión es atender a estos niños y jóvenes, tanto para los que trabajan o viven en la calle como para quienes estén en riesgo de caer en esa situación.

Por otra parte, los niños y adolescentes que trabajan en la calle sin haber dejado sus hogares, con frecuencia son también blanco de violencia y, cuando éste no es el caso, lo más probable es que hayan abandonado su educación escolar. Los esfuerzos se dirigirán a identificar a quienes se encuentran en riesgo de calle para reincorporarlos al sistema escolar con una beca; previamente se les dará el apoyo necesario para actualizarlos, de modo que no vuelvan a sufrir un rechazo que los aleje otra vez de las aulas.
Otros de los puntos que queremos tocar es la vulnerabilidad de los niños en las escuela  con problemas de sobrepeso y capacidades diferentes suelen tener varias etapas de depresión, debido a que en la escuela son objeto de burla y señalamientos negativos que afectan su autoestima, por lo que tienen una adolescencia más difícil, se convierten en personas introvertidas, aisladas, que finalmente se refleja en sus bajas calificaciones.
Adultos mayores  discapacitados física y mentalmente
En un grupo familiar hay distintas etapas en donde se clasifica o se encasilla cada miembro de la familia como por ejemplo etapa infantil, adultez y vejez o en otras palabras la tercera edad. El o los miembros que se encuentran o han llegado a esta etapa, en la mayoría de os casa son excluidos o desplazados por el resto o mayoría de los miembros de la familia.
Existiendo una ruptura en los planos afectivos, de comunicación, interacción como ser social, dentro de un grupo familiar social.
La familia como grupo social tiene cambios y es mutable a la época que se vive, en donde se da mas importancia a lo personal que a las relaciones que existen dentro de los componentes sociales.
Una de las razones mas comunes es cuando una persona de la tercera edad es cuando ha cumplido con su vida laboral útil, persona que no es productiva en términos económicos para un grupo familiar, transformándose en una carga potencial de gastos para la familia a la que pertenece. Situación que se transforma en causal de rompimiento de interacción humana, relaciones, comunicación y hasta la afectividad, etc. Siendo esta ultima de gran importancia para el fortalecimiento y crecimiento de una familia.
Al producirse un quiebre en los puntos antes nombrados (comunicación, afectividad, etc.), la tercera edad se repliega o es desplazada a un "rincón" del hogar, reduciéndose su mundo social provocando en el sujeto (tercera edad)una serie de repercusiones tales como abandono familiar social, aislamiento transformación o cambios en los lazos afectivos, cambios bruscos en los estadios de animo, etc.
Otro de los casos recurrentes es en situaciones en donde el sujeto de la tercera edad es padre o madre y recibe a su hijo (a) con su familia (allegados), siendo estos una apropiamiento del hogar en una forma temática y paulatina de este (hogar), desplazando al sujeto en estudio a dependencias reducidas el ignoro de su opinión y/o en muchas situaciones se produce un ambiente de agresión tanto fisco, verbal y psicológico, ocasionando en el agredido daños psicológicos, neuronales, emocionales, conductuales y en algunos casos físicos que por la avanzada edad del sujeto son daños irreparables médicamente hablando
Cuando el sujeto en cuestión pertenece a un grupo familiar extenso y nadie de los componentes de la familia se quiere preocupar o hacerse cargo del cuidado de este. Viviendo periodos cortos en los hogares de quien le haya tocado el turno de cuidarlo, haciendo sentir que es una carga. Circunstancia que lo lleva a estados de depresión, desequilibrio emocional, rechazo y el estado anímico decae, llevándolo a cuadros depresivos que en muchos casos se desea que llegue al momento de morir para llegar al termino de su calvario. Siendo esta etapa de la vida la más dura y triste para una persona que debería disfrutar y descansar con agrado hasta el término de su vida, instancia que todo persona desea.
Las situaciones antes descritas son unas de las muchas que existen a diario en perjuicio de las personas de la tercera edad, situaciones que tienen una repercusión dañina para un grupo familiar y para la sociedad en sí.
Existe una perdida de identidad para la familia y la sociedad, se extingue la historia que se trasmite verbalmente, sabiduría que se adquiere a través de los años y el adulto mayor la posee.
Sus emociones también sufren un cambio en el proceso del olvido, transformándose (adulto mayor) en personas sensibles y que se ven afectadas por cualquier tipo de situación y/o problemas que hacen que caigan en cuadros depresivos que en consecuencia afectan su salud, su percepción d los estímulos y sensaciones.
La conducta se transforma su sensibilidad crece y todo a su alrededor le molesta, ruidos, cosas en general, etc. Como por ejemplo si un niño pasa corriendo le molestará reaccionado en forma violenta y agresiva en el trato que tendrá con el niño. Esto a su vez provoca un mayor aislamiento en perjuicio de si mismo.
La soledad que afecta al adulto mayor se ve reflejada muchas veces en el desear la muerte, para no ser carga de nadie y también para no ser una molestia . Anímicamente decaen siendo vulnerables a cualquier cosa que los pudiese afectar.
La salud psicológica se ve afectada, la percepción de la realidad cambia no es la misma que los demás perciben , a esto último debemos agregarla responsabilidad que tienen el abuso físico que muchos adultos mayores sufren por parte de sus familiares (hijos, nueras, yernos, nietos, etc.), esto además de los estímulos externos , en sus alteraciones nerviosas, etc. Ocasionando un desequilibrio en su personalidad afectan sus relaciones cono ser social.
Los discapacitados a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras personas como totalmente normales, como viajar en transporte público, subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos, ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.
 A las personas con discapacidad mental regularmente se les niega el empleo, la educación y la vivienda. Lo que es peor, a menudo se las interna en instituciones en contra de su voluntad y sin debido proceso y pueden quedar abandonados por años, a veces durante toda su vida, en condiciones deplorables. Algunos son institucionalizados a la fuerza, a veces durante toda su vida, con poca esperanza de que su caso sea revisado. Algunos son mantenidos en aislamiento en remotos hospitales mentales, alejados de todo escrutinio gubernamental o cumplimiento de reglamentos. Algunos yacen en su propia inmundicia, son encadenados a sus camas, se consumen en camas enjauladas o son encadenados en exteriores, sin protección contra las inclemencias del tiempo. Algunos son privados de alimento, medicamentos o abrigo. Algunos son golpeados. Algunos son violados. Uno de cada cuatro niños y adolescentes padece trastornos mentales que requieren intervención. Una de cuatro familias tiene al menos un miembro con un trastorno mental.
Cada rama del gobierno puede, y debe, participar activamente en el esfuerzo por promover los derechos de las personas con discapacidad mental y luego salvaguardar esos derechos. Algunos gobiernos han ratificado voluntariamente convenciones internacionales y regionales de derechos humanos, y al hacerlo han aceptado una serie de obligaciones hacia las personas con discapacidad mental. Entre otras, el derecho internacional de derechos humanos exige protección ante violaciones a la libertad individual, a la integridad personal, a la libertad de movimiento y a la protección judicial.

Las familias de personas con discapacidad mental, las organizaciones de personas con discapacidad mental y las organizaciones no gubernamentales que trabajan en temas de salud mental o de derechos humanos deben comprender cómo los instrumentos jurídicos internacionales de derechos humanos protegen los derechos básicos y las libertades de las personas con discapacidad mental y cómo usar los mecanismos de protección proporcionados por las convenciones de derechos humanos.
Los discapacitados, en el ejercicio de sus derechos, han luchado por establecer los siguientes principios: ser evaluados por sus méritos personales, no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad realice cambios que les permitan participar con más facilidad en la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al transporte público, a edificios y a espectáculos) y finalmente y, en la medida de lo posible, integrarse con la población capacitada.
El 13 de diciembre de 2006, las Naciones Unidas acordaron formalmente la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el primer tratado del sistema de derechos humanos del siglo XXI, para proteger y reforzar los derechos y la igualdad de oportunidades de las cerca 650 millones de personas con discapacidad que se estima hay a nivel mundial.
Las leyes estatales aseguran que personas con discapacidades tengan los mismos derechos humanos y civiles que los demás; esos derechos incluyen oportunidades iguales para trabajar y para recibir servicios públicos. También tienen el derecho de recibir varios servicios y beneficios.
A veces se niegan servicios a una persona con discapacidades; hay discriminación y sus derechos son violados, o sufre abuso o descuido.
Entre las dificultades que conlleva una discapacidad, está el difícil acceso a sitios muy frecuentados, como lo son los bancos, colegios, universidades, supermercados, clínicas, etc.
Los mecanismos de protección de derechos humanos disponibles dentro de la ONU y del sistema Interamericano constituyen un elemento esencial de todo esfuerzo para aumentar la promoción y la protección de la salud mental en las Américas. Este esfuerzo debe incluir a todos los segmentos de la sociedad: el Estado, el sector salud y la sociedad civil. Todos los actores y partes interesadas deben conocer a fondo la protección que ofrecen estos instrumentos, de tal forma que puedan ser utilizados para revisar y mejorar la legislación, políticas, planes, programas y prácticas nacionales. Estos instrumentos también deben ser utilizados para diseñar nuevos servicios de salud mental o para reformar los existentes y monitorear el incumplimiento.

Personas con enfermedades infectocontagiosa HIV/SIDA

En los inicios cuando empezó a propagarse la  epidemia se observaba que los hombres superaban a las mujeres en el número de personas infectadas por el VIH. Las mujeres están asociadas a riesgos específicos y a la vulnerabilidad, incluyendo comportamientos tales como la relación sexual desprotegida o situaciones en las que las relaciones sexuales son forzadas. La vulnerabilidad al VIH, es una medida de la incapacidad de una persona o de una comunidad para controlar el riesgo de infección.

En muchos entornos, las mujeres, en particular las mujeres jóvenes, son especialmente vulnerables a la infección por VIH, en la medida en que puedan ser menos capaces que los hombres, para evitar las relaciones sexuales no consensuadas o coercitivas.

La vulnerabilidad está determinada por factores psicológicos, biológicos, sociales y epidemiológicos a ello se une el concepto social de la feminidad lo cual pone en peligro la salud de la mujer y actúa como un obstáculo para aquella que está tratando de adquirir conocimientos acerca de su salud reproductiva y sexual: el cuerpo el embarazo, el parto, la anticoncepción, las complicaciones de la reproducción y las Infecciones de Transmisión Sexual, incluido el VIH.

Los adolescentes son vulnerables a adquirir ITS y VIH/SIDA por factores de riesgo como desconocimiento, sexo temprano, drogadicción, desigualdad social y de género y mitos. Las ITS más comunes son Gonorrea, Sífilis, VPH, VHS y Tricomicosis; todas son transmitidas por vía sexual sin embargo, Tricomicosis y Sífilis se pueden adquirir por otras vías de contacto. Hay que señalar que se muestran avances relativos a reivindicaciones de las personas que viven con VIH/SIDA, que nos permiten avizorar cambios en las acciones gubernamentales en cuanto a la epidemia, pero también es cierta la situación de las PVVIH, en cuanto a garantías y derechos, tales como: libertad, seguridad personal, vida privada, salud en general, trabajo, información, continua llena de inequidades e injusticias.

Trabajadores y trabajadoras domesticas conserjes

Un trabajador doméstico, criado o sirviente es la persona que trabaja, y en ocasiones vive, en la casa del empleador. Se diferencian de los siervos y de los esclavos en el hecho de que son compensados, y en consecuencia, reciben un salario (y, a través de las reformas laborales en el siglo XX, beneficios) por su trabajo. También tienen el derecho de renunciar a su trabajo, aunque los trabajadores extranjeros pueden tener restringido dichos derechos, por ejemplo, a través de regulaciones de visa. En las mansiones, pueden existir un gran número de trabajadores domésticos realizando diferentes tareas, como parte de una jerarquía elaborada. Sin embargo, muchas familias pertenecientes a la clase media puede existir sólo un sirviente. Los trabajadores domésticos tienen como principal tarea cuidar el hogar y a sus miembros. Entre las tareas específicas se encuentran el lavado, el planchado, la compra de alimentos, acompañar al jefe de la familia a los almacenes, el cocinado de los alimentos y la limpieza de la casa. También realizan mandados y pasean al perro de la familia. Para muchos trabajadores domésticos, una gran parte de su trabajo está en el cuidado de los niños. Si existen personas mayores o discapacitadas en la casa, los trabajadores domésticos cuidan de ellos. Historia El trabajo doméstico era llamado simplemente como “servicio”. Evolucionó en un sistema jerárquico en varios países en diferentes épocas. Antes de las reformas laborales del siglo XX, los sirvientes y trabajadores en general no tenían leyes que los protegían. Las únicas comodidades que proveía el servicio eran recibir la comida y hospedaje, en ocasiones recibían ropa, aparte del modesto pago. También, el servicio era un sistema de aprendices, y auguraba un avance a través de los rangos jerárquico. Sin embargo, también era arriesgado, en especial con las mujeres, ya que no existía protección de los empleadores escrupulosos y otros miembros de la familia, en especial la explotación sexual.
Artistas cultores y cultoras
Durante años se pretendió negar nuestra identidad cultural para alejarnos de un destino común con el resto de América Latina. Ahora, vamos tras la recuperación de nuestra memoria, tras la recuperación del ser nacional y esto significa afirmarnos en la voluntad de querer ser un país con su propio destino. Necesitamos librar una consciente lucha cultural que rescate y revitalice las tradiciones colectivas, costumbres y creencias que vienen del pasado y se anudan al presente como herencia. Tenemos que encarar la escritura de nuestra propia historia y recuperar de esa memoria, que está allí, casi sola y esperando que nos miremos en ella para avanzar hacia el futuro.
Eso tratamos de hacer en Venezuela. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela señala que la cultura es uno de los elementos más importantes para el desarrollo del país y se convierte en mandato para poner en marcha los cambios necesarios en la patria que buscamos construir. Al igual que la salud, la educación, el trabajo y la vivienda, el quehacer cultural es uno de los pilares fundamentales sobre los cuales se sostiene una sociedad y se consolidan los valores de la libertad, la paz, la soberanía, el bien común y la integridad territorial.
Campesinos y Campesinas
 Los campesinos desde el enfoque antropológico son considerados insertos en una cultura tradicional, donde los contenidos culturales y los valores se trasmiten en forma verbal. Los enfoques modernizantes consideran que los países subdesarrollados tienen dos sectores separados y fundamentalmente diferentes: el sector moderno y el sector tradicional. Para estos, el sector moderno es capitalista e industrial, receptivo al cambio, orientado al mercado y cuyo comportamiento persigue el maximizar ganancias. Mientras que el sector tradicional es agrícola y estancado basado en la producción de subsistencia, con escasos excedentes para la comercialización, con una significativa preferencia por una vida ociosa y escaso de interés por obtener ganancias. Los enfoques modernizantes consideran que el pequeño agricultor tienen un comportamiento esencialmente racional, similar al comportamiento de cualquier empresario que busca maximizar ganancias, pero que por su baja tasa de rendimiento de sus inversiones, su producción agrícola crece muy poco. Muy a menudo, los campesinos y campesinas de todo el mundo, quedan "deslumbrados" por la vida urbana, la cual se manifiesta en la oferta de todos aquellos elementos que suelen ser más difíciles de lograr en el campo. En las ciudades existe una mayor diversidad de empleo, especialmente para el sexo femenino. En cambio, en el medio rural, casi no existen empleos fuera de las actividades relacionadas con las labores agropecuarias. Existe también una mayor diversidad y disponibilidad de servicios. Los centros urbanos, sobre todo los más grandes, tienen un nivel superior al del medio rural en lo que a oferta de servicios se refiere (servicios asistenciales, educativos y culturales, transporte y comunicaciones, servicios informativos, recreacionales, entre otras). La gran mayoría de los habitantes de las ciudades subestiman y hasta menosprecian a los campesinos y estos, por su parte, no se adaptan a la vida urbana: cuando llegan a una ciudad grande (probablemente invitados por algún hijo u otro familiar) no suelen permanecer mucho tiempo y al final prefieren irse a su aldea y vivir solos a tener que lidiar con un mundo tan distinto al que ellos conocieron hace muchos años.

En Venezuela se conoce el éxodo campesinos y campesinas como la migración de los campesinos y campesinas hacia los campos petroleros a mediados del siglo XX y a las ciudades hasta la actualidad, motivado esto a los cambios económicos ocurridos a partir de la segunda década del siglo XX, cuando se pasó de una economía basada en rubros del campo a una economía petrolera.
Las grandes concentraciones urbanas de la zona centro-norte-costera, localizadas en zonas de vulnerabilidad y riesgo, constituyen el “sistema central de ciudades” del país, donde los centros urbanos contienen grandes cinturones de miseria y asentamientos humanos no regulados, que carecen de adecuados equipamientos y servicios, concentrando a un gran número de la población. De este modo, las actividades económicas se han generando bajo características sociodemográficas, pautas de trabajo, ahorro y consumo que producen patrones de desigualdad, vulnerabilidad social y exclusión, lo que ha requerido y seguirá requiriendo de elevadas inversiones para satisfacer sus necesidades (dotación de agua, energía, transporte, telecomunicaciones), lo que tiende a limitar y retardar el desarrollo de otras zonas.

La tenencia de la tierra improductiva, que en lo rural se manifiesta a través del latifundio, y en lo urbano a través de las parcelas intraurbanas vacías y las tierras periurbanas en espera de ser incorporadas a la poligonal urbana, es un factor, la rémora de una sociedad rentista contrapuesta a los objetivos de inclusión social y productiva.
Ante esta realidad se ha hecho indispensable y necesario el avocamiento por parte del Gobierno del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, al promover dentro del marco legal Constitucional, la Ley de Tierras y Desarrollo Agrícola, la cual nace de la necesidad e interés de dar a la tierra el valor social que merece, con el fin de lograr los objetivos de igualdad previstos en nuestra Carta Magna. “El Estado promoverá las condiciones para el desarrollo rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su incorporación al desarrollo nacional. Igualmente, fomentará la actividad agrícola y el uso óptimo de la tierra, mediante la dotación de obras de infraestructura, insumos, créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica”. Art. 306.

Desde que el presidente Hugo Chávez dio la orden de “execrar” el latifundio del país, todas las instituciones del área mancomunaron esfuerzos para la creación de estrategias idóneas que permitieran cumplir el objetivo propuesto.
Primero, la creación de un Decreto con Fuerza de Ley de Tierras y Desarrollo Agrario en noviembre del 2001 que permitiera establecer las bases del desarrollo rural integral y sustentable, entendido éste como el medio fundamental para el desarrollo humano y crecimiento económico del sector agrario dentro de una justa distribución de la riqueza y una planificación estratégica, democrática y participativa, eliminando el latifundio como sistema contrario a la justicia, al interés general y a la paz social en el campo, asegurando la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la vigencia efectiva de los derechos de protección ambiental y agroalimentario de la presente y futuras generaciones.

En segundo lugar y como otra iniciativa del Gobierno Bolivariano para seguir profundizando la lucha contra el latifundio y por el rescate de la soberanía alimentaria, el Presidente de la República, Hugo Chávez, dicta el Reglamento Parcial del Decreto con Fuerza de Ley de Tierras y Desarrollo para la Determinación de la Vocación de Uso de la Tierra Rural, publicado en Gaceta Oficial No. 38.126 del 14 de febrero de 2005.
Posteriormente y en busca de perfeccionar la estrategia, se reforma la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario en mayo de este año suprimiendo los artículos 21, 23, 39, 74, 89 y 90 por contribuir poco a la consecución del objetivo planteado.
La lucha contra el latifundio se convierte en mandato de ley a través de la Constitución Nacional, que en su artículo 307 indica que “el régimen latifundista es contrario al interés social”, precisando que “los campesinos o campesinas y demás productores agropecuarios y productoras agropecuarias tendrán derecho a la propiedad de la tierra”. Con esto, se pretende la eliminación íntegra de una práctica que es contraria a la justicia y al interés social.

Servidores y servidoras sociales

En la calle, las trabajadoras sexuales quedan expuestas a la mirada del <>que no es más que todo el sistema asimétrico que al tiempo que las juzga como transgresoras de las cualidades de la mujer que sólo en el mundo privado vive la sexualidad, a ese mismo tiempo reitera sobre ellas su condición de objeto erótico.
Y esa mirada las señala con toda clase de apelativos que obran una suerte de marca distintiva que trasciende los horarios y lugares en los que trabajan, tal es la naturaleza del estigma, que consiste en un atributo profundamente desacreditador que inhabilita a las trabajadoras sexuales para ser aceptadas socialmente36, pero mientras no se desmonten las preceptivas sociales que definen clasifican a las mujeres en decentes e indecentes, tales preceptivas se fortalecen cuando hay una un término de referencia en el extremo considerado como anormal, perverso y peligroso, que corresponden a la interpretación social del trabajo sexual y de quienes lo desempeñan. Pero como se ha indicado antes, mientras el estigma sobre las trabajadoras sexuales garantiza el mantenimiento del sistema de género dominante, en consecuencia no se aplica ni a la clientela, ni a las personas que actúan como facilitadoras e intermediarias del comercio sexual.

Como ha quedado mostrado, son varias las razones que explican por qué las personas que ejercen el trabajo sexual en la calle reciben una catalogación negativa en función del entramado social que atribuye a su actividad laboral una calidad moral y humana disminuida. Y todas esas razones encontraron su radicación última desde la óptica del género. Se observó además que una de las manifestaciones más visibles de la desigualdad es la estigmatización que, como recurso de control social, opera a través del desprestigio público de aquellas a quienes se aplica. Corresponde ahora postular y discutir de qué manera el estigma vinculado con el trabajo sexual obstaculiza el goce de una serie de derechos y libertades entre las trabajadoras sexuales, y en ese sentido se ponen en marcha prácticas de discriminación en contra de ellas que tendrían que ser neutralizadas por la acción inversa, es decir, por el ejercicio del derecho a la no discriminación.

La discriminación como concepto del uso cotidiano, se refiere a la separación de una o varias partes respecto de un todo. Desde este punto de vista, tiene un valor neutro; pero aplicado a las conductas realizadas para manifestar no sólo la distinción, sino para procurar la exclusión, entonces adquiere un significado normativo, es decir, asociado con la postulación de un cierto deber ser o juicio de valor que se establece a partir de una argumentación de carácter metafísico, definido por la Axiología o ciencia filosófica de los valores, o bien, a partir de una serie de consensos sociales que en función del prestigio adquirido por su aplicación cotidiana, se admiten como válidos, aún cuando impidan el ejercicio de derechos. Precisamente en este segundo respecto, se ubica la discriminación ejercida por miembros particulares de la sociedad, y por las instituciones en contra de aquellas personas que por alguna de sus características, son consideradas como desviadas respecto de la norma social que asocia e identifica a quienes han de ser considerados como incluidos y define por contraste, a los excluidos.
El criterio para distinguir a uno y otro tipo de personas se sostiene en un arreglo social que aspira a legitimarse a sí mismo, aunque no exhiba argumentos racionales para fundamentarla. Así que detrás de todo conducta discriminadora descansa una cierta concepción de lo que debería ser y si aquello que se evalúa no corresponde al criterio definido por el sistema de concepciones elaboradas socialmente, entonces se detona la segregación, el rechazo, la exclusión que impide el goce de los derechos de aquellas personas a quienes se considera diferentes. Así la discriminación es una forma de sanción social frente aquello que se considera disruptivo o desestabilizador del orden establecido.

El trabajo sexual de ninguna manera escapa a este tipo de escrutinio social, mas como se ha señalado anteriormente, recibe una calificada negativamente y denominada como estigma. De tal modo que ese estigma sirve como presupuesto de la discriminación a la que quedan expuestas todas las personas que ejercen el trabajo sexual en la calle. La discriminación se identifica, pues, como un mecanismo consecutivo al estigma, y éste a su vez, deriva de la construcción social del género bajo cuyas coordenadas se interpreta negativamente al trabajo sexual y a quienes lo realizan. Ello explica, porque hasta cierto punto quedan a salvo de la discriminación los demás protagonistas del trabajo sexual: los clientes, los proxenetas, las autoridades y los habitantes de las áreas cercanas a donde se realiza el trabajo sexual, quedan exentos del estigma porque el género los protege. En cambio, las trabajadoras sexuales, son el blanco de la discriminación porque hay un acuerdo social que así lo establece.

En oposición a este dinamismo social que opera desde una lógica social auto construida, también es necesario considerar el papel del Estado como entramado de instituciones a cuya competencia corresponde dirimir si una conducta debe o no, ser sancionada a través de su cuerpo de leyes, las cuales pretendidamente regulan, mediante el ejercicio de la racionalidad, a la práctica social. Sin embargo, la racionalidad también está condicionada por fuerzas sociales legitimadoras, y por ese motivo, las leyes y las instituciones que de ellas derivan, no están exentas de reproducir los esquemas de atribución social respecto de la sexualidad y a todo lo concerniente a ella; ante este hecho incontrovertible se ha abocado la consideración de que el género es una cuestión política.

La reflexión en torno al género y las demandas de los sectores sociales estigmatizados, han contribuido a la lenta, pero consistente réplica a las reglas sociales que intentan perpetuar la desigualdad entre hombres y mujeres; y en ese marco se inscribe el reconocimiento del derecho a la no discriminación, es decir, la proscripción de toda “conducta, culturalmente fundada, y sistemática y socialmente extendida, de desprecio contra una persona o grupo de personas sobre la base de un prejuicio negativo o un estigma relacionado con una desventaja inmerecida, y que tiene por efecto (intencional o no) dañar sus derechos y libertades fundamentales”.

En consecuencia, queda claro en primer lugar que los y las trabajadoras sexuales que ejercen esta actividad en la calle, se encuentran en una situación de riesgo para ser discriminadas. Su derecho al trabajo, a la salud, a la seguridad personal, al acceso a la justicia, etc., así como su capacidad para definir su propio proyecto de vida, quedan expuestos a ser limitados o incluso anulados por efecto de la discriminación.


Bases constitucionales y legales
·      CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Extraordinario
Nº5.453 de fecha 24 de Marzo de 2000
·      CÓDIGO CIVIL DE VENEZUELA
·         LOS DERECHOS HUMANOS
·      LEY DE TIERRAS Y DESARROLLO AGRARIO
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Extraordinario
 Nº 5.771 de fecha 18 de Mayo  de 2005
·         CONVENCION SOBRE LOS DERECHO DEL NIÑO 1979
·         LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE Gaceta Oficial N° 5. 266 Extraordinario de fecha 2 de octubre de 199
·         LEY ORGANICA DE PUEBLOS Y COMUNIDADES INDIGENAS . 2005
·         LEY APROBATORIA DE LA CONVENCION INTERAMERICANA PARA LA ELIMINACION DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACION CONTRA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
·         LEY DE IGUALDAD DE OPORTUNIDAD PARA LA MUJER
·         LEY ORGANICA SOBRE EL DERECHO DE LAS MUJERES A UNA  VIDA LIBRE DE VIOLENCIA

CONCLUSION:
La discriminación es creemos, un problema que aqueja a la sociedad, mediante el cual los individuos que se creen “mejores” que otros, y por lo tanto hacen sentir menos a las personas que son diferentes a nosotros o con problemas que no quisiéramos tener, lo que nos provoca un rechazo hacia estas personas. Este problema debe ser eliminado, pero para que el proceso de eliminación sea completo, debe ser atacado primero en nuestras propias familias y en nuestra propia persona, para después poder cambiar el pensamiento de los demás.
Definitivamente, el camino para erradicar la discriminación es muy difícil, habrá que existir la apertura ideológica de muchas culturas.  Consideramos que la discriminación es un problema social que para que sea atacado, habrá que existir el valor universal conocido como la tolerancia.
Todos, completamente todos los que habitamos en este planeta debemos de entender que somos iguales. No importa que color sea nuestra piel, ni nuestras ideologías, ni nuestro sexo, ni nuestra edad; nada que conforma nuestro ser puede ser un rasgo distintivo ni influyente en la forma en que los demás se comporten con nosotros.
A pesar de todo, a través de la investigación y  la situación del Mundo actual, somos consientes de la magnitud de esta patología social y sus consecuencias. En nuestros días la discriminación se ha disparado y por ende cada vez mas aumentan los grupos sociales de ciertas características que son discriminados.
Hacemos hincapié en que tenemos que tejer una conciencia de igualdad y fraternidad en todos los seres humanos. Hemos visto lo que una idea discriminatoria ha causado: una guerra mundial y la muerte de millones de judíos. 
Quitémonos esos prejuicios que no nos llevaran a nada y unámonos como lo que somos: habitantes de una espacio, que logremos vivir en paz y totalmente realizados.
Es indispensable el aceptar que todos algún día llegaremos a un estado de vejez, tenemos que aprender a convivir con ello y con personas que ya son adultos mayores y el abandono no es una solución para olvidar esto.
No tenemos que sentarnos ajenos a esta situación (abandono), esta arraigada en la sociedad y debemos extirparla para que no se propague y no nos afecte directamente.
Es lamentable el olvido que tiene la sociedad para con la tercera edad, ellos son personas, historia y conocimiento, personas que nos pueden entregar una infinidad de sabiduría y cosas útiles, tanto para el desarrollo propio, familiar y de la sociedad con una visión de fortalecimiento de la misma.
La sociedad necesita y debe entregar amor, se debe empezar por la familia fortaleciendo este lindo vínculo que nos une el amor.
A modo de sugerencia se deberían implementar técnicas para el desarrollo de la aceptación de personas de la tercera edad.
Desarrollo de la conducta humana siendo más tolerable ante toda persona con el apoyo de la psicología conductista, virtud de un crecimiento y una comunicación sana, interacción, afectividad, y principalmente fortalecer los sentimientos, para que así la tercera edad sea tomada en cuenta como cualquier otro ser social y que es parte de la vida social.
Todos estos grupos existen en cualquier país de América, con características y proporciones distintas. Los desastres naturales agravan la situación de estos, ya que la destrucción física de la planta productiva y la alteración de las condiciones ecológicas se traducen para estos grupos en mayor pobreza, y para el sector público y las organizaciones de la sociedad civil en mayor responsabilidad de gestión y financiamiento.
Esta situación crónica de pobreza, unida a factores tales como: la incapacidad del sector público de compensar la caída del ingreso; la fragilidad y poco poder, sea político, técnico o de gestión, que tienen las organizaciones de la sociedad civil, a través de las cuales se canalizan los intereses y demandas de los grupos más pobres, y la debilidad de las redes sociales de solidaridad, son responsables de la aparición sistemática de grupos de población especialmente vulnerables a la pobreza.
Para finalizar nuestra conclusión los grupos de exclusión cambian con el tiempo. A lo largo de la historia, han sido excluidos sociales los judíos, los zurdos, los enfermos mentales, los gitanos, los actores, o los portadores del virus del Sida. La homosexualidad o el consumo de drogas se han rechazado o dignificado según las distintas culturas. Sería bueno comprobar qué grupos de exclusión creamos en nuestro desarrollo y cuáles hemos hecho desaparecer, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Ahora, la principal causa de exclusión mundial es, sencillamente, la pobreza.
El excluido no es el que ha perdido el trabajo, sino el que no tiene esperanzas de recuperarlo. El problema de los excluidos no es que tengan problemas, es que no tienen a quien contárselos. Excluido es el inmigrante que llega en patera, es la prostituta a la fuerza, el drogadicto, la mujer maltratada, el sin hogar. Y el abuelo que no entiende una receta y no tiene quien se la explique; y el enfermo sin una visita desde hace meses; y el homosexual si debe callarse lo que siente; y el minusválido delante de una escalera. Pero los excluidos no eligen serlo. Entre todos escribimos su etiqueta. Nadie es excluido por lo que es, sino por el trato que recibe de los demás. Quizás, el excluido no existe, y sólo existimos los excluyentes.


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